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George H. W. Bush

Carta de Georges Bush a Felipe González informándole sobre su iniciativa para el desarme nuclear unilateral. George H. W. Bush fue presidente de los Estados Unidos entre 1989 y 1993.

De George H. W. Bush
A Felipe González

Washington, 27-09-1991

Querido Felipe:

Todos hemos asistido a la historia en marcha en la Unión Soviética. Los acontecimientos de los dos últimos años han transcurrido a una velocidad asombrosa, al comenzar los pueblos soviéticos a rechazar el gobierno basado en la opresión y el miedo para pasar a uno basado en la democracia, libertad y economía de mercado. Luego, casi increíblemente, los acontecimientos se aceleraron vertiginosamente a partir del 19 de agosto. El triunfo de los reformistas sobre los golpistas parece haber infundido al movimiento reformista no sólo una nueva vitalidad y energía si no también una legitimidad muy real, previamente ausente del sistema soviético. Todo el mérito es del pueblo soviético, pero debemos reconocer asimismo que representa el triunfo de los planteamientos que hemos desarrollado y aplicado en la Alianza de la OTAN.

Los Estados Unidos comenzaron a responder a los cambios con su nueva estrategia militar, que expliqué por primera vez en agosto de 1990. Vamos en dirección hacia unas fuerzas más pequeñas, más ágiles y con más capacidad de respuesta ante los nuevos y variados retos militares. Paralelamente en el seno de la OTAN, hemos realizado grandes progresos a la hora de diseñar fuerzas multinacionales más pequeñas y más móviles para defender a cualquier aliado de cualquier amenaza, y estamos muy adelantados en el camino hacia la conclusión de nuestra revisión estratégica en la Alianza Atlántica. Los recientes acontecimientos en la URSS han confirmado la validez de estos nuevos conceptos. Dichos acontecimientos han subrayado también la necesidad de emplear una creatividad similar en la cuestión de las armas nucleares.

Nos encontramos actualmente frente a una oportunidad sin paralelo para modificar la postura nuclear tanto de Estados Unidos, como de la Unión Soviética. Es una coyuntura que he resuelto aprovechar. Hoy anunciaré, en un discurso, una serie de grandes iniciativas con el fin de reducir las existencias nucleares norteamericanas y crear una relación mucho más estable con la Unión Soviética. Estas iniciativas señalarán al pueblo soviético que el rumbo que sus dirigentes han emprendido promoverá su seguridad. También confío en que mis decisiones sean correspondidas recíprocamente por parte de los dirigentes de Moscú.

La primera iniciativa se basa en nuestro compromiso en la cumbre de Londres respeto a las armas nucleares tácticas lanzadas desde tierra. A partir de nuestras consultas en la OTAN, sé que nuestros aliados coinciden en que debemos progresar rápidamente en este compromiso. Estas armas no encajan en nuestra nueva estrategia en Europa ni, de hecho, en el mundo. Por consiguiente, anunciaré que los Estados Unidos devolverán dichas armas a los Estados Unidos, y que desmantelaremos y destruiremos todas las cabezas nucleares de misiles balísticos nucleares de artillería y corto alcance. Hago un llamamiento a los Presidentes Gorbachov y Yeltsin para que hagan lo mismo: desmantelar y destruir, como haremos nosotros, todas sus armas nucleares tácticas lanzadas desde tierra en todo el mundo. Se trata del camino trazado claramente por la Alianza, y los acontecimientos recientes en la Unión Soviética hacen que sea no solo posible sino también necesario actuar con valentía. Sé que puedo contar con tu pleno apoyo. Al tomar esta decisión, quiero dejar absolutamente claro que el compromiso de los Estados Unidos con la OTAN es inquebrantable, y, que mantendremos la disuasión nuclear con sistemas entregados por aire en aeronaves de doble capacidad basadas en Europa. Sé que también puedo contar con tu continuado apoyo en este respecto.

También anunciaré que los Estados Unidos retirarán todas las armas nucleares tácticas de nuestros buques y submarinos navales, incluido el misil nuclear de crucero "Tomahawk" lanzado desde el mar. Muchos serán destruidos; los que quedan serán almacenados en zonas centralizadas y seguras. También retiraremos las armas nucleares relacionadas con las aeronaves navales basadas en tierra. Por primera vez en más de 30 años, los buques navales norteamericanos no llevarán a bordo armas nucleares de forma rutinaria. Les estoy pidiendo a los soviéticos que tomen las mismas medidas.

El Tratado START constituye un hito importante en las relaciones norteamericano-soviéticas. Espero que tanto el START como el CFE puedan ser ratificados rápidamente. Tenemos la oportunidad de utilizar el START como base para nuevas medidas para reforzar todavía más la estabilidad. A la vista de la disminución de la confrontación Este-Oeste, ordenaré que todos los bombarderos norteamericanos estratégicos salgan de la postura de alerta. Sus armas serán retiradas y almacenadas en zonas seguras. Instaré a los soviéticos a que tomen medidas comparables, que restrinjan sus misiles balísticos intercontinentales móviles a sus zonas de guarnición, donde estarán más seguros. Estas medidas no sólo son prudentes, sino también enviarán una potente señal de que el mundo ha entrado en una nueva era más segura gracias a la potencia de nuestra Alianza, así como a la imaginación de la nueva dirección en la Unión Soviética. En la misma línea, ordenaré que salgan del estado de alerta todos los misiles balísticos intercontinentales estadounidenses que se programen desactivar de acuerdo con el START. Una vez se ratifique el START, aceleraremos su eliminación en lugar de esperar que siga su curso el ciclo de siete años. Instaré a los soviéticos a que tomen las mismas medidas.

Mirando hacia el futuro, cancelaré el programa de guarnición por vía férrea del misil balístico intercontinental "Peacekeeper", así como el de los elementos móviles del programa del pequeño misil balístico intercontinental. Seguiremos únicamente con el desarrollo del pequeño misil balístico intercontinental de una sola cabeza. Pediré a la Unión Soviética que continúe modernizando un máximo de un misil basado en tierra que no lleve más de una cabeza. También anunciaré la terminación del programa del misil nuclear de ataque de corto alcance, que ha experimentado graves dificultades técnicas. Por supuesto, mantendremos abierta la opción de desarrollar programas futuros sobre el pequeño componente esencial lanzado por aire de la disuasión nuclear de la OTAN.

También propondré. que nosotros y la Unión Soviética tomemos unas medidas conjuntamente:

Primero, propondré que los Estados Unidos y la Unión Soviética acuerden la eliminación de todos los misiles balísticos intercontinentales con cabezas múltiples. Estos son los menos estabilizadores de los sistemas estratégicos que ambas partes tenemos desplegados. Tras formular un calendario de mutuo acuerdo, procederíamos a modificar o a eliminar estos misiles a través de los procedimientos ya acordados en el START. Propondré, asimismo, que la Unión Soviética participe en medidas inmediatas para permitir el despliegue de defensas para proteger contra ataques limitados con misiles balísticos. Finalmente, propondré conversaciones sobre el desmantelamiento de armas nucleares, y posibles mejoras en los dispositivos de mando y control. Quisiéramos consultar en la Alianza sobre cómo un proceso de esta índole podría hacer frente a las importantes preocupaciones expresadas por François Mitterrand respecto a la seguridad y control de las armas nucleares.

Reconozco que esto establece un temario de gran alcance. Pero estoy convencido que el momento requiere que no sea menos. Estoy igualmente convencido que no sólo se preservará la seguridad de la Alianza, sino que esta aumentará al emprender este camino. El mundo se encuentra en un momento de la historia en que las actuaciones valientes y decisivas pueden cosechar grandes beneficios para la seguridad de todos los países. Estas medidas harán mucho para reducir el riesgo de la guerra. Y espero que ayuden a hacer más seguro el camino hacia la democracia en la Unión Soviética y las nuevas repúblicas.

He pedido al Embajador Taft que haga una presentación detallada en la OTAN el sábado.

Atentamente,

George Bush